Los hábitos cotidianos para la salud mental de los niños comienzan en el hogar
En esta serie de tres partes sobre la salud mental infantil, aprenderás sobre el perfeccionismo, la toma de riesgos saludables y los hábitos cotidianos para desarrollar la resiliencia emocional de los niños, con el fin de ayudarte a criar a tus niños con confianza y apoyar su bienestar.
Probablemente ya conozcas los tres ingredientes principales para la salud física: comer bien, hacer ejercicio y dormir lo suficiente. Pero ¿cuál es la receta para una buena salud mental?
La ansiedad y la depresión están aumentando en los niños; se estima que uno de cada siete padece de problemas de salud mental1. Para los padres y cuidadores, esta cifra puede ser preocupante.
Entonces, ¿qué puedes hacer para fortalecer la salud mental de tu hijo y ayudarlo a sentirse bien, desarrollar su resiliencia emocional y enfrentar los desafíos de la vida? Si bien los problemas de salud mental pueden ser causados por una variedad de factores y no todos son prevenibles, puede ser reconfortante saber que la buena salud mental comienza en el hogar.
Desarrollar buenos hábitos de salud mental no tiene por qué ser complicado. Crear interacciones familiares positivas, modelar cómo manejar el estrés adecuadamente y cuidar de sí mismo contribuye en gran medida a fortalecer la salud mental de los niños.
El poder de las interacciones familiares positivas
La vida parece estar más ajetreada que nunca y los padres y cuidadores están haciendo malabarismos con muchas cosas en estos días. La crianza diaria por sí sola puede ser lo suficientemente difícil, pero si sumamos el trabajo, los estudios, las preocupaciones económicas, la falta de sueño o los problemas de salud, puede resultar agotador.
Tu hijo y otros miembros de la familia también pueden estar pasando por sus propios desafíos. Sumar todo esto, puede dar lugar a una dinámica familiar más desafiante, lo que está bien. Formar parte de una familia, ya sea solo junto a tu hijo o una familia más grande, estará naturalmente lleno de altibajos. Pero hay formas de ayudar a suavizar los baches en el camino.
Los hallazgos de la investigación de la Australian National Children’s Mental Health and Wellbeing Strategy2 revelaron que el ambiente familiar es la influencia más importante en el desarrollo infantil. Si bien los buenos hábitos de salud física, las amistades y las conexiones con la comunidad son importantes para la salud mental de los niños, las relaciones e interacciones familiares positivas tienen el mayor impacto.
Ser positivo no significa fingir ser feliz o esconder los problemas bajo la alfombra. Se trata de notar lo bueno en tu hijo, ayudarlo a sentirse valorado y manejar los desafíos mediante la resolución de problemas y el encuentro de soluciones juntos.
10 ejercicios sencillos para apoyar la salud mental de los niños
Imagina que tú y tu familia están cuidando de su salud mental. ¿Cómo sería eso en tu hogar? ¿Cómo se sentirían tú y tu hijo? ¿Qué harían juntos para crear recuerdos felices, relaciones estrechas y traer más alegría al hogar? Cada familia es diferente y tú más que nadie conoce mejor a tu hijo, por lo que puede ser útil pensar en lo que los hace sentirse bien a ambos.
Aquí hay 10 ideas que podrías considerar y que se pueden adaptar a los intereses de tu familia y a la edad de tu hijo:
- Elogia sus esfuerzos y comportamientos que deseas fomentar: «Te esforzaste mucho en ese dibujo/ordenando tu habitación/terminando ese proyecto del colegio» o «Me gusta mucho cómo compartiste tus juguetes/tendiste tu cama/cargaste el lavavajillas».
- Pasen tiempo juntos divirtiéndose y relajándose tanto en casa como al aire libre, ya sea yendo al parque o a los juegos, jugando juegos de mesa o videojuegos, contando chistes, leyendo en voz alta o preparando algo de comer para compartir viendo una película. Ten en cuenta también que el tiempo excesivo o problemático frente a la pantalla se ha relacionado con problemas de salud mental en los niños, así que trata de fomentar un equilibrio saludable.
- Dile y demuéstrale a tu hijo que lo amas y lo valoras de maneras que te resulten naturales: decir «Te quiero» o «Soy muy afortunado de ser tu mamá/papá» o «Me encanta pasar tiempo contigo», dale un abrazo, inventen un apretón de manos, déjale una nota cariñosa para que la encuentre en su lonchera o en los cajones de la ropa, prepárale su desayuno favorito el fin de semana.
- Dale instrucciones sencillas con calma y entrega opciones cuando sea posible para empoderar a tu hijo y apoyar su creciente independencia: «Por favor, ordena tus juguetes ahora; ¿quieres guardar primero los grandes o los pequeños?», o para los niños más grandes: «Es hora de lavar los platos; ¿quieres lavarlos o secarlos?».
- Creen rutinas y rituales familiares, como sentarse alrededor de la mesa a la hora de comer o salir a pasear los domingos por la tarde, para reforzar el sentido de seguridad y pertenencia de tu hijo.
- Explícale las reglas familiares para fomentar la confianza y el respeto: «Ordenamos para mantener la casa bonita y limpia y para poder encontrar las cosas cuando las necesitamos».
- Trata a los hermanos por igual, en lugar de mostrar favoritismo o compararlos entre sí, para ayudar a reducir la rivalidad y fomentar relaciones más cercanas entre todos los miembros de la familia.
- Reconoce los sentimientos de tu hijo para apoyar su desarrollo emocional: «Está bien llorar/estar triste/enojado/decepcionado».
- Escúchalo sin juzgarlo cuando esté preocupado o afligido, para que se sienta comprendido. Muéstrale empatía e intenten la solución de problemas juntos: «Eso debe de ser difícil. Cuéntame más. Estoy aquí para ti. ¿Qué crees que podría ayudarte?».
- Establezcan consecuencias justas y razonables, apropiadas para su edad: «Está bien enojarse, pero no está bien golpear a las personas o romper cosas. Ahora nos vamos del parque/reemplazaremos lo que rompiste con tu mesada/asegúrate de disculparte sinceramente y arreglar las cosas».
Cuidar de uno mismo y manejar bien el estrés también ayuda a los niños
Todos nos sentimos estresados de vez en cuando y cada uno lo manejamos de manera distinta. Los niños aprenden mucho sobre cómo lidiar con el estrés observando a sus padres y cuidadores. Si manejas bien el estrés, es probable que tu hijo también aprenda a hacerlo.
El simple hecho de darte cuenta de que te sientes estresado es uno de los pasos más importantes para no dejar que el estrés te abrume. Cuando nos sentimos estresados y cansados, podemos terminar haciendo y diciendo cosas de las que luego nos arrepentimos, a veces a las personas que más nos importan. Al reconocer el estrés, se brinda la oportunidad de elegir qué hacer a continuación. Eso puede ser tan sencillo como respirar profundamente unas cuantas veces, salir a caminar, escuchar música, escribir en un diario, conversar con alguien de confianza o planificar algo que permita cambiar lo que te ha estado molestando desde hace tiempo. Si realmente estás pasando por un momento difícil, ten en cuenta que no estás solo y que puedes recibir ayuda de un profesional de la salud.
Cuando los padres y cuidadores se toman el tiempo para cuidar de su propia salud y bienestar, esto también hace maravillas en sus hijos. Como dice el viejo refrán, no se puede verter de una taza vacía, así que deja de lado cualquier culpa que puedas sentir por tomarte un tiempo de pausa para ti mismo.
Al apoyar la salud mental de tu hijo, no sólo lo estarás preparando para afrontar cualquier desafío que se le presente, sino que también lo estarás ayudando a disfrutar de la vida al máximo.
Si tu hijo está pasando por dificultades…
Si te preocupa la salud mental de tu hijo, puedes encontrar ayuda y apoyo a través de tu médico, pediatra o profesional de la salud mental. Cuanto antes busques ayuda, mejor.
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Todos los padres pueden beneficiarse de estrategias basadas en evidencia científica para apoyar a sus hijos. Para las familias con niños de hasta 12 años, Triple P Online puede ser de ayuda. Para recibir apoyo con adolescentes, puedes probar Triple P Adolescentes Online.
Referencias:
- Australian Institute of Health and Welfare. (2022). Australia's children. Retrieved from https://www.aihw.gov.au/reports/children-youth/australias-children
- National Children’s Mental Health and Wellbeing Strategy. (2021). National Mental Health Commission. Retrieved from https://www.mentalhealthcommission.gov.au/projects/childrens-strategy