Cómo ayudar a los niños a prosperar en la escuela: Estrategias de crianza y rutinas eficaces

enero 14, 2026 | Artículos de Triple P

Lectura de 5 minutos
Una madre usa estrategias de crianza positiva para ayudar a su hijo a prosperar en la escuela

No disminuyen los problemas cuando los niños empiezan a ir a la escuela, ya sean los comportamientos desafiantes, conflicto con los amigos, las bajas calificaciones o los dolores de estómago por las mañanas.

Todos los padres y cuidadores desean que los niños disfruten de la escuela, que desarrollen su potencial y que hagan amigos, pero no siempre es tan fácil como suena.

Aunque la escuela por naturaleza tiene sus altibajos, los padres o cuidadores pueden ayudar a los niños a tener una experiencia mayormente positiva. Ya sea que tu hijo o hija acaba de volver a la escuela o está empezado por primer vez, estas estrategias prácticas y simples te ayudarán a que este proceso sea exitoso.

Fomenta rutinas para antes y después de la escuela, para reducir el estrés y fomentar la confianza

Las rutinas a la hora de irse a dormir, los límites con el tiempo de pantalla y los rituales de la mañana suelen desaparecer durante las vacaciones escolares. Y está bien, todos necesitamos de un descanso. Aunque se recomienda tratar de regresar a la rutina unos días antes de comenzar la escuela, nunca es demasiado tarde para hacerlo.

Las investigaciones muestran que los niños prosperan con las rutinas1. No sólo proporcionan una base de seguridad y estabilidad, sino que también fomentan el bienestar social y emocional, las habilidades académicas y una mejor salud mental y física.

Antes de la escuela, la rutina puede incluir que los niños se despierten a una misma hora todos los días, coman su desayuno, se vistan, preparen su mochila y tal vez que jueguen o se relajen. Al crear una gráfica para una rutina matutina, involucrando a los niños en la toma de decisiones y elogiándolos, los ayudas a fomentar su independencia y confianza. Los niños también están más propensos a incorporar las rutinas cuando ellos participan, así que intenten desarrollar esta rutina juntos.

Para los niños más pequeños, las rutinas matutinas pueden incluir:

  • Despertarse cuando suena la alarma y apagarla
  • Escoger y/o ayudar a preparar su desayuno (“¿Prefieres pan tostado o cereal esta mañana? Hiciste un buen trabajo poniendo la mantequilla en el pan/sirviendo la leche/cortando el plátano”)
  • Escoger los alimentos y/o ayudar a guardar su almuerzo (¿Qué ponemos primero en tu lonchera? ¡Lo lograste! Pudiste poner todas las tapas en los potes”
  • Vestirse y ponerse parte de la ropa por sí solos (“Pongamos sobre la cama todo lo que necesitas. ¡Fantástico! Lo pusiste todo en la cama tú mismo”)
  • Ayudar a ordenar su mochila (¡Muy bien! Pudiste poner todo en tu mochila y hasta la cerraste”)

Para los niños mayores, las rutinas matutinas pueden incluir:

  • Despertarse cuando suena la alarma –revisarla y ponerla antes de irse a la cama (“Es fantástico que te acuerdes/te sigas acordando de poner la alarma”)
  • Preparar su propio desayuno (“¡Mira qué bien! Cuanto estás creciendo”)
  • Preparar y guardar su almuerzo (y pensar en ideas de lo que quieren llevar)
  • Vestirse, peinarse y lavarse los dientes por sí solos (“Gracias por estar listo a tiempo”)
  • Ordenar su mochila (“Eres muy organizado, ¡maravilloso!”)

Las rutinas para después de la escuela pueden cambiar algunos días dependiendo de los niveles de energía del niño, de las actividades extracurriculares y de los compromisos de trabajo de los padres. Durante los días que están en casa juntos, esto puede incluir una colación saludable después de la escuela, seguido por un tiempo libre de juego/relajación, hacer las tareas, ir al parque o pasear al perro y cenar juntos. Tal vez quieras crear un afiche para la rutina después de la escuela, que les ayude a recordar los pasos a seguir. Por la noche, irse a dormir a la misma hora también les ayudará a asegurarse de que duerman lo suficiente y empiecen el siguiente día temprano y descansados.

Para más información sobre cómo crear rutinas que funcionen revisa los siguientes 5 consejos.

Fomentar una actitud positiva hacia la escuela

Mantenerse positivo sobre la escuela de los niños y las oportunidades de aprendizaje, de juego y socialización ayuda muchísimo para que ellos tengan una experiencia agradable en todos los sentidos.

Ya sea que se trate de hablar de sus profesores, amigos, lo que están aprendiendo o los eventos escolares, al enfocarte en lo positivo ayudas a fomentar un sentido de optimismo en tu hijo. También le brindas las habilidades que necesita para formar relaciones positivas en la escuela y mejorar su sentido de pertenencia social.
Piensa en lo que puede interesarle a tu hijo en el nuevo año escolar. ¿Será hacer amigos, las áreas de juego, los deportes o tal vez el coro musical?

Aquí tienes algunas ideas y formas de iniciar una conversación para ayudar a tu hijo a desarrollar una expectativa positiva:

  1. “Tu escuela es genial. Me encantan los jardines y el área de juegos se ve muy divertida. ¿Qué es lo que más te gusta a ti?”
  2. “¿Qué fue lo más divertido que te pasó hoy en la escuela?”
  3. “¿Qué es lo que estás aprendiendo en matemáticas/ciencia/arte en este momento?”
  4. “¿Qué hicieron tú y tus amigos en el recreo?”
  5. “Recibí un correo electrónico de tu profesora sobre la excursión escolar –parece muy agradable.”
  6. “Hay tantas actividades en tu escuela. ¿Te gustaría inscribirte en el coro/club de ajedrez/grupo de carreras este año?”

Escoge el momento cuidadosamente, ya que los niños no siempre quieren hablar de la escuela justo después de salir, especialmente si están cansados o tienen hambre. Espera los momentos en los que el niño quiera conversar. Puede que sea durante un paseo, a la hora de irse a la cama o cuando van en el auto. Tú conoces a tu hijo mejor que nadie, así que piensa en lo que puede funcionar mejor para ustedes.

Los niños escuchan atentamente lo que dicen los padres y cuidadores sobre su escuela, sus profesores y sus amigos, así que es bueno tenerlo en mente cuando están escuchando las conversaciones de asuntos más serios. Los padres son los principales modelos a seguir de los niños. Cuando una preocupación genuina sobre la escuela surja o si consideras que las necesidades de tu hijo no se están cumpliendo, trabaja en equipo con él y/o con la escuela para resolver el problema. Aunque no siempre es fácil, es una gran oportunidad para enseñarle a tu hijo la resolución de problemas y conflictos para lidiar con asuntos en la actualidad y en el futuro.

Motiva la comunicación abierta y honesta en el hogar

Si tu hijo se siente preocupado por la escuela, motívalo a conversar abiertamente sobre lo que está sintiendo. Aunque puedas sentirte tentado a descartar las dificultades del niño o a quererle dar algún consejo, lo que es realmente beneficioso es escuchar sin hacer ningún juicio y validar sus sentimientos para que se sienta apoyado emocionalmente.

“Eso suena difícil, cuéntame más.”

“Entiendo que estás molesto porque tu amigo te dejó solo durante el receso. Es doloroso sentirse aislado.”

En seguida, pregúntale qué cree que podría ayudar y hagan una lluvia de ideas juntos.

“¿Cómo te gustaría que salieran las cosas la próxima vez?

“¿Qué crees que podría ayudar en esta situación?

Esto no sólo le muestra a tu hijo que estás disponible para cuando las cosas de pongan difíciles, sino que también le ayudas a desarrollar la confianza para resolver los problemas y conflictos, y afrontar los desafíos.

Lee más sobre cómo usar este método de entrenamiento para ayudar a los niños con los desafíos de las amistades.

La comunicación abierta y honesta también es una de las mejores maneras para fortalecer la relación padre-hijo, que es una de las influencias más importantes en la salud mental y bienestar de los niños. Junto con pasar tiempo de calidad juntos –estar presente, responder cuando se acerca el niño (aunque sólo sea por un minuto), conversar, reír y divertirse, ya sea por tiempos cortos o largos–estarás preparándolo para el éxito no sólo escolar, pero en la vida.

Aprende más sobre crianza positiva a través de uno de nuestros programas en línea:

Todos los padres se benefician cuando reciben estrategias eficaces que les permitan apoyar a sus hijos. Para familias con niños menores de 12 años, Triple P Online puede ayudarles. Para apoyo con los adolescentes, puede participar en Triple P Adolescentes Online

Referencia:

Selman , S. B. and Dilworth‐Bart, J. E. (2023). Routines and child development: a systematic review. Journal of Family Theory & Review, 16 (2), 272-328. https://doi.org/10.1111/jftr.12549

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Escuela Estrategias de crianza Colegio Confianza Rutinas